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Desde la FBCM y junto al Comité Técnico
Arbitral, contando con el apoyo de la Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha quien ha recibido el proyecto muy favorablemente,
se decidió poner en marcha la creación de
un proyecto que pudiera aumentar el número de árbitros
y oficiales de mesa. El Vicepresidente de la FBCM, D. José
Luís Fernández Soria, admitía “desde
los últimos años estamos notando un descenso y si
añadimos a esto el aumento de equipos y competiciones,
se ha llegado a una situación en la que nuestros árbitros
y oficiales de mesa se cansan. Necesitamos inculcar la afición
a los más jóvenes y hacer que nuestro baloncesto,
en su conjunto, consiga grandes logros”.
Nace Proyecto 1000 con la pretensión de conseguir
mil árbitros en un periodo de cuatro años. Actualmente
contamos con 330, pero debido a los problemas añadidos
que se están viviendo este número no se mantiene
y tiende a ir reduciéndose. Uno de los colectivos más
dañados ante la carencia de estos equipos arbitrales es
la Competición Escolar, ya que aquellos que están
dispuestos a arbitrar deben recorrer largas distancias. El Coordinador
del Comité Técnico Arbitral de la FBCM D. Fco. Javier Sánchez
Martínez, plantea el problema de este modo “Tenemos
el problema de la saturación del árbitro y muchos
de ellos lo dejan, estamos hablando de que muchos árbitros
pitan cuatro o cinco partidos por fin de semana. A veces, a principio
de temporada, comienzan 10 o 12 árbitros nuevos con nosotros,
y a final de año te quedan dos o tres, si acaso”.
Está enfocado para captar equipos arbitrales en tres colectivos
determinados, jóvenes, inmigrantes y mujer. Este
proyecto no sólo pretende cumplir unos fines deportivos,
si no también sociales. Los valores que se quieren transmitir
son la integración, la igualdad y la prevención,
que pretendemos inculcar desde la base del arbitraje. Un fin que
la FBCM ha integrado dentro de su filosofía, D. Ramón
Granados Vicepresidente Ejecutivo de la FBCM hace referencia a
esta labor con estas palabras “Respeto e Igualdad es
principalmente lo que van a ganar arbitrando. Son personas con
mucho potencial y que pueden ejercer parcelas profesionales que
hasta ahora se les habían vetado o simplemente la desconocían.
La integración que pretendemos conseguir a través
de “Proyecto 1000” es enorme, necesitamos árbitros
y oficiales de mesa y estos colectivos están más
que preparados para desarrollar esta actividad”.
Lo idóneo del proyecto sería conseguir que en cada
localidad donde exista un equipo de baloncesto haya un conjunto
arbitral y así mejorar el juego y la calidad.
“Proyecto 1000” se desarrollará a través
de un circuito de charlas impartidas principalmente en institutos.
Conseguir suplir la carencia arbitral en la competición
escolar provocará que poco a poco el baloncesto adquiera
mayor calidad al poder corregir el juego de los más pequeños
desde el inicio, e involucrar a los distintos colectivos conseguirá
crear unos fuertes vínculos de amistad, compañerismo,
respeto, tolerancia… entre nuestros jóvenes. Queremos
transmitir a través de nuestra campaña que un árbitro
u oficial de mesa es un compañero más, no un rival,
que está en las mismas condiciones sea joven, inmigrante
o mujer. |
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