
- Otra vez ha sido elegido para pitar la fase final de Liga Femenina 2.
- Es la tercera vez que con lo consigo y sigo con la misma ilusión que el primer día. Ha habido cuatro fases de ascenso y en tres he pitado y en la otra estuve de comisario de mesa. Me lo tomo de la misma manera que cuando me toca pitar alguna fase final de Leb Oro. Todos los jugadores tienen el mismo derecho a ser arbitrados de la mejor manera posible.
- De las anteriores fases, ¿qué conclusiones obtiene?
- Pues que es una competición que está igual de bien organizada que el resto. Porque sea Liga Femenina 2 no desmerece a ninguna otra. Todo discurre por el camino correcto. Hay una gran profesionalidad.
- Esta designación es un espaldarazo a sus carrera.
- No lo se. Ya he pitado otras veces. No pienso en ascensos ni nada. Me gusta arbitrar partido a partido y no fijarme objetivos. Si luego me designan para la final de la Leb Oro, pues bienvenido sea.
- Pero bueno, ¿algo habrá hecho bien durante la fase regular para que le haya elegido?
- Eso no es algo que tengo que decir yo. Cada competición es importante para mí y lo hago lo mejor posible. Las designaciones son fruto de un trabajo. Nada más.
- En este tipo de competiciones siempre existe más tensión, ¿verdad?
- Claro que sí. También más ansiedad en los jugadores. Se juegan el futuro del equipo y el suyo propio en 40 minutos. A veces en un puñado de segundos, y eso es normal que afecte.
- ¿Y eso hace que sea más complicado arbitrar?
- No tiene por qué. Depende de la calidad técnica del partido. Si es alta y no hay segundas jugadas se facilita mucho nuestro trabajo. La tensión siempre existe, pero tampoco nos influye demasiado a nosotros.
- ¿Lo que sí les afectará es la tensión propia para no fallar?
- Tenemos que aprender a convivir con el error. Somos conscientes de que podemos fallar en un partido. Sabes que te puedes equivocar, pero debes saber que eso no te puede afectar a la siguiente decisión.
- Entonces, ¿no existe la famosa ley de compensación arbitral?
- Eso es un mito. Se habla de la compensación, pero los árbitros y los jugadores saben que no existe. Lo que puede haber es precipitación al pitar algo. Pero nada más. A veces es muy complicado separar una decisión de otra. Pero estamos entrenados para que cada cosa que pitas en un partido no tenga nada que ver con la anterior. |
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