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ABR
MÁS ALLÁ DEL BASKET
14/04/2010. Alberto Sánchez siempre ha sentido una deuda con África. Durante muchos años vivió en Tánger y ahora quiere devolver al continente negro parte de lo que recibió allí. Como medio, utiliza el baloncesto, su otra gran pasión. Esta Semana Santa embarcó a sus compañeros del Toshiba Polígono en un proyecto solidario con destino a Tetúan (Marruecos). Sus resultados, más allá del basket.
Este no ha sido el primer viaje a África del Toshiba Polígono. Alberto Sánchez, en colaboración con la ong ya había montado varios en años anteriores. En el 2000, por ejemplo, con destino a Mauritania. Esta vez el destino elegido era Tánger, pero a última hora se tuvo que cambiar por Tetuán.
El equipo senior y los dos cadetes, tanto masculino como femenino, fueron los encargados de representar al Toshiba Polígono en unos torneos que tienen menos de baloncesto que de apoyo e integración social, la verdadera meta que persigue el equipo de Alberto Sánchez.
- ¿Cómo comienza a gestarse la idea de colaborar con África a través del baloncesto?
- La primera vez que viajamos fue en el 2000 para jugar un partido con la selección de Mauritania. Desde entonces estamos colaborando con la ONG Llere, también de Toledo. La idea es fomentar la educación, la formación y la integración a través del baloncesto. Cuando se baja no sólo es para hacer deporte, sino que se hacen charlas o talleres alrededor del evento. En 2009 se inició un nuevo gran proyecto entre Llere y una asociación marroquí para la ciudad de Tánger. Bajamos en 2009 y hemos vuelto este año, también con los cadetes, masculinos y femeninos.
- Ha dicho el equipo femenino, ¿cómo se ve el deporte femenino en un país árabe?
- Pues en 2004 además del equipo senior fue el equipo femenino del Toshiba Poligono. Jugó un partido contra el Tánger, que es de Primera División marroquí y la diferencia de nivel era muy grande. El público alucinó con las cosas que podían hacer las chicas de Toledo. La verdad es que fue un trampolín para el basket femenino de Marruecos. Lo que más les sorprendia es que la entrenadora también fuera una mujer.